El año 2023 se perfiló como un año de notable resiliencia para la economía mundial, desafiando las expectativas iniciales de desaceleración a causa de las políticas monetarias restrictivas y las crecientes tensiones geopolíticas.  En este escenario, España ha destacado por una cierta fortaleza económica, impulsada por el dinamismo del sector servicios y el turismo, formando parte del grupo de países que ha esquivado la recesión. Las previsiones de la Comisión Europea apuntan a un crecimiento del PIB español del 2,4% en 2023, con una desaceleración proyectada para 2024 del 1,3%. La inflación, por su parte, se ha estabilizado en torno al 3%, la más baja entre las grandes economías, y se espera que se mantenga estable en 2024.

El sector inmologístico ha vivido un año de transición

En medio de este panorama macroeconómico, el sector inmologístico, tras experimentar un ‘boom’ durante la pandemia de Covid-19, ha entrado en un período de calma relativa en 2023. La inversión en este segmento inmobiliario habría alcanzado un volumen de 1.150 millones de euros, un 50% menos que en 2022, con una contratación de más de dos millones de metros cuadrados. Este ajuste refleja el impacto del aumento de los tipos de interés y una cautela general en la inversión y el desarrollo de nuevos proyectos.

La zona Centro ha tenido una contratación de 931.000 metros cuadrados de enero a diciembre, una cantidad inferior a los dos últimos años, pero en línea con la media de los últimos cinco años. El 84% de esta contratación ha sido neta, con el 72% en naves nuevas y el 55% en construcciones llave en mano.

La demanda logística ha estado liderada por las empresas de almacenamiento y reparto, con un cambio hacia los servicios de almacenaje y preparación de pedidos. La contratación se ha mantenido en cifras positivas en Madrid y Barcelona, con un incremento en el tamaño medio de las operaciones, y mercados secundarios como Valencia, Zaragoza y Málaga mantuvieron una actividad notable.

Proyecciones para 2024: un año de recuperación

La perspectiva para 2024 en el sector inmobiliario español es de un cauteloso optimismo. Se espera que la actividad económica gane impulso gradualmente tras un inicio de año lento, beneficiándose de la disminución de las presiones inflacionarias y la esperada relajación de las políticas monetarias por parte de los bancos centrales. Estos factores serán determinantes para la trayectoria de la economía global.

En logística, se espera que la absorción se mantenga en niveles medios, particularmente en áreas clave como Madrid y Barcelona.

La sostenibilidad seguirá siendo un factor crucial, con los inversores incorporando criterios ESG (“Environmental, Social and Governance” –ambiental, social y de gobernanza–) en todas las fases del ciclo de vida inmobiliario. También presenciaremos una transformación continua de activos para adaptarse a las nuevas necesidades de los clientes. Factores como la tipología de la nave, la ubicación, la tecnología que incorpora y la mencionada sostenibilidad marcarán la demanda de este tipo de activos en España. Además, otras tendencias, como el uso de inteligencia artificial o la automatización en los procesos tendrán un gran impacto en el segmento logístico en los próximos años.

Todo esto proporcionará oportunidades significativas para reinventar espacios y satisfacer las demandas cambiantes del mercado.

Una mirada al futuro

En definitiva, mientras que 2023 fue un año de ajuste y realineamiento, 2024 promete ser un año de estabilización y crecimiento potencial. La resiliencia mostrada por el sector inmologístico español frente a las adversidades macroeconómicas y su capacidad para adaptarse a un entorno cambiante son indicativos de su fortaleza intrínseca y del atractivo continuo para los inversores, tanto nacionales como internacionales.

El sector inmologístico, en particular, sigue siendo fundamental para la economía, respaldado por la demanda sostenida y el interés de los inversores. Con una gestión estratégica y un enfoque en la sostenibilidad y la innovación, el sector está bien posicionado para aprovechar las oportunidades que surgirán a medida que la economía se recupere y evolucione.