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El sector inmologístico cierra el año con buenas cifras y mira el futuro con optimismo

Sector inmologístico

El sector de logística ha finalizado el año 2020 erigiéndose como el más dinámico dentro de la difícil situación que nos ha tocado vivir. El incremento de la demanda de plataformas logísticas, debido al crecimiento exponencial del comercio electrónico y de las altas demandas de las compañías de alimentación, principalmente, unido a las rentabilidades que ofrece este sector, han convertido a la inmologística en un activo muy codiciado por todo tipo de inversores. Así, el ejercicio se ha cerrado en torno a los 1.500 millones de euros de inversión y una contratación cercana al millón de metros cuadrados, unas cifras que, aunque son inferiores a las previsiones que había para este año, antes de que se desencadenase la crisis sanitaria, sí que han sido mucho más positivas que las de otros sectores.

Las cifras podrían haber sido aún mayores si no hubiera sido por la escasez de oferta, sobre todo en determinados activos, como los de “última milla”, necesarios para  almacenar y distribuir lo más cerca posible de las grandes ciudades y que, hoy por hoy, son los más codiciados.

La pregunta ahora mismo es… ¿qué ocurrirá en este ejercicio 2021? Las empresas del Real Estate encaran el nuevo año con cautela pero también con un relativo optimismo. La esperanza está puesta en que las vacunas funcionen y marquen el inicio del fin de esta grave crisis sanitaria, lo que contribuirá a la recuperación paulatina de la economía. Las cifras apuntan a que esta tendencia vivida en 2020 seguirá en auge en 2021 y se podrían alcanzar volúmenes de inversión superiores a los 2.000 millones de euros.

Los factores más relevantes en 2020

Si analizamos los factores que más han influido en estos resultados positivos para el sector logístico debemos destacar cuatro:

  1. El incremento de las ventas online que, como veremos, han disparado, en muchos casos, la demanda de espacios logísticos de alquiler para hacer frente a este segmento del mercado.
  2. Las buenas perspectivas de futuro del comercio electrónico. Si ya veníamos tiempo advirtiendo del incremento de la tendencia a las compras online, ahora no podemos sino corroborar que ha llegado para quedarse. Y es que, muchas personas que no habían optado por este canal hasta ahora, lo han elegido durante la pandemia y lo seguirán utilizando cuando todo termine.
  3. Unas rentabilidades atractivas. El inmologístico se ha convertido en un sector refugio, con ciertas garantías de que sus activos se alquilan y venden, frente a otros que se han mostrado más inestables a lo largo del año.
  4. Mayores facilidades, desde el punto de vista burocrático, a la hora de construir o poner en el mercado edificios y plataformas destinados a segmentos como el logístico y el industrial, tan demandados porsectores esenciales en esta situación de crisis sanitaria, como han sido el alimentario y el farmacéutico.

Fondos de inversión y SOCIMIs, al frente de la inversión

Los fondos de inversión se encuentran detrás del 68% de las operaciones inmobiliarias que se han llevado a cabo en España en 2020, seguidas de SOCIMIs, compañías inmobiliarias y aseguradoras.

Las grandes compañías y fondos internacionales han realizado operaciones tanto de compra de activos como de suelos logísticos. Además, grandes operadores del comercio, como Amazon o Mercadona, y de transportes, como UPS o Correos, han realizado inversiones para mejorar sus instalaciones.

Las perspectivas de cara a 2021 son que continúe la tendencia y se registre una actividad muy elevada, ya que existen diferentes operaciones de gran volumen que, actualmente, se encuentran en fase de negociación y se llevarán a término en los próximos meses.

El auge del comercio electrónico, el factor de crecimiento más importante

Como decíamos, las restricciones de movilidad y el miedo al contagio han provocado un fuerte incremento de las compras online. Si la tendencia ya iba en aumento en España desde hace unos años, la pandemia no ha hecho más que acelerarla aún más,alcanzando en 2020 cifras que estaban previstas para varios años. A eso hay que añadir que fechas como el Black Friday, el CyberMonday o la campaña navideña han registrado cifras récord. Todo ello ha provocado que se haya cerrado el año con un incremento del 30% de las transacciones realizadas a través de e-commerce, respecto a otros años.

¿Qué consecuencias ha tenido en el sector inmologístico? Pues básicamente, este rápido crecimiento ha supuesto un enorme reto, debido al alto volumen de trabajo y al incremento de la demanda de espacios. Los distribuidores buscan estar cerca de sus clientes para suministrarles con la mayor rapidez y eficiencia sus pedidos y, por ello,se ha demandado todo tipo de naves, desde las XXL en la periferia de las grandes ciudades hasta desarrollos de última milla.Eso sí, como avanzábamos, el mercado se ha encontrado con escasez de este último tipo de plataformas, así como aquellas de un menor tamaño y más cercanas a los núcleos urbanos.

¿Qué depara el futuro inmediato?

Vistas las cifras, el sector inmologístico se consolida en España como uno de los que más interés despierta entre los inversores y aún tiene un gran potencial de crecimiento. Será, por tanto, uno de los mejor posicionados a lo largo de este año 2021 para atraer la demanda de Capital Core, ya que responde a la búsqueda de un producto que proporcione ingresos seguros y a largo plazo.

¿Qué lección han sacado los operadores logísticos de la situación vivida? Por un lado, que en un escenario tan inestable como el que ha provocado la pandemia mundial, parte de la estrategia debe pasar por contar con instalaciones de última milla y logística urbana que puedan adelantarse a los eventuales cambios en las restricciones de movilidad y acceso a las principales ciudades y, por otro lado, que se deben establecer nuevos patrones en la logística que aseguren el abastecimiento y continuidad de la distribución ante cualquier nueva contingencia.

Los operadores del sector también deben tener en cuenta que se han acelerado otras tendencias, como la transformación digital, la automatización y la sostenibilidad.

Según el estudio de Prologis Research, “Inmologística y automatización: el estado de la automatización en las cadenas de suministro”, el mayor absentismo laboral (a causa de la pandemia), la mejora de la tecnología y el incremento de operaciones que requieren mucha mano de obra, como es el caso del comercio electrónico, ha hecho que algunos clientes logísticos estén invirtiendo significativamente en automatización y robotización para poder hacer frente a este futuro digitalizado. Por ello, las características de las naves deben adaptarse a estas necesidades.

Por último, la sostenibilidad y el bienestar laboral se perfila como otro de los grandes retos a los que debe hacer frente el sector. Reducir el impacto de los proyectos en el entorno, controlar el consumo energético de los activos e impulsar estándares de diseño, construcción y desarrollo conforme a las exigentes certificaciones energéticas, como LEED o BREEAM, serán una prioridad para las empresas y actuarán como acelerador de la transformación del sector.